Para muchas personas la palabra “marketing” se relaciona directamente con la publicidad, por no decir que hoy día se entiende por marketing un proceso publicitario para sacar de manera novedosa y llamativa un producto determinado al mercado; y aunque no están del todo equivocados no se debe tomar el marketing de manera publicitaria, ya que debe entenderse como la etapa final de un amplio plan de mercadotecnia y la publicidad como el proceso de promoción para desarrollar dicho plan.
Del buen desarrollo de las estrategias de marketing, depende el posicionamiento de la marca, y aunque su reconocimiento en ocasiones se da por medios publicitarios, lo que realmente hace surgir una empresa es el aspecto organizacional que depende directamente de la capacidad de los integrantes de llevar una planificación eficiente que conlleve a un reconocimiento público, teniendo en cuenta la necesidad y/o la urgencia del producto frente a la mente del consumidor.
Esto último, de mantenerse en la mente del consumidor, debe considerarse como un aspecto de gran importancia en el marketing; y una de las maneras para lograrlo es por medio de la publicidad que, aunque maneja un conjunto de signos y símbolos está manejada directamente por la comunicación para ser difundida en el medio. Pero, para poder llevar a cabo su difusión debe primar en primera instancia las características del producto por no decir la identidad del mismo. Esto es respaldado por el comentario de Lenin E. pacheco perteneciente a la segmentación de mercados, quién afirma que “Desde hace algunas décadas, los publicistas y mercadológos trabajan de manera mancomunada para desarrollar marcas duraderas, que logren posicionarse en la mente del consumidor a través del tiempo”.
Un buen plan de marketing siempre debe iniciar desde el análisis del mercado, siguiendo con el análisis de la situación y la estrategia de la marca, donde, ésta última depende directamente de la comunicación para poder ser identificada y así mismo tener la posibilidad de ser posicionada a largo plazo; generando de ésta manera un valor y activos a la empresa, donde los empleados también se convierten de cierta manera en “clientes”, ya que según Lola García (Directora de Soluciones eficaces), el cliente es una figura que siempre está presente, es quien demanda los productos y servicios que las empresas ofrecen y por lo que consiguen consolidarse en el mercado y obtienen los ingresos y rendimientos para posicionarse y sobrevivir.
Por último cabe señalar, que el posicionamiento de una marca en el mercado, brinda la estabilidad de la empresa; por lo que sin importar el medio publicitario que se use y el lenguaje de comunicación, siempre se debe conservar la imagen de la marca, la cual se crea antes de dar a conocer el producto y será articulada por el público en general. Por lo tanto no existe crecimiento de marca si desde un principio de existe un plan organizacional de desarrollo.

